viernes, 30 de noviembre de 2007

Al César lo que es del César, y a Microsoft lo que es de...

Hay mucha revolución Stallmaniana por este mundo de Dios, que si bien es totalmente legítima creo que peca de olvidarse de su pasado. Y el problema es que quien olvida su pasado, esta condenado a repetirlo.

Para muchos Microsoft es el demonio, y no voy a entrar en temas morales de supuestos robos de tecnologías, absorción de empresas de la competencia, etc... Que por desgracia, en una Economía de Mercado, están a la orden del día el espionaje industrial y la compra o absorción de empresas para eliminar la competencia. Son medios que se usan en esta Sociedad de feroz subsistencia empresarial para garantizar la supervivencia.

No voy a discutir sobre ese tema; el verdadero tema es: ¿Qué le debemos a Microsoft?; algunos dirán que nada, pero desde mi punto de vista, si tengo ahora mismo este ordenador, es gracias a Microsoft.

Hace no tanto tiempo existían pocos fabricantes de Hardware que vendían sus máquinas con un sistema operativo propio, que además sólo servía en esas máquinas: su negocio era vender máquinas.

Uno de ellos era Apple, maravilla de máquinas, que siempre destacó por un diseño de máquinas exquisito y, por supuesto, por un OS, chapó, pero que sólo y exclusivamente funcionaba en sus máquinas. Cómo bien relata Neal Stephenson en "En el principio fué la línea de comandos":

" Incluso el hardware que empleaba Windows, comparado con las máquinas que sacaba Apple, parecía cosa de palurdos, y en su mayor parte sigue pareciéndolo. La razón es que Apple era y es una compañía de hardware, mientras que Microsoft era y es una compañía de software.

Apple
tenía así el monopolio del hardware que ejecutaba MacOS, mientras que el hardware compatible con Windows venía del mercado libre. El mercado libre parece haber decidido que la gente no va a pagar por ordenadores elegantes; los fabricantes de hardware para PC que contratan a diseñadores para hacer que sus productos tengan un aire distintivo acaban vapuleados por fabricantes taiwaneses de clones metidos en cajas que parecen los ladrillos que uno se encontraría delante de una caravana.

Pero Apple podía hacer
su software todo lo bonito que quisiera y simplemente pasarle
la factura a sus encantados consumidores, como yo. La semana pasada (escribo esta frase a principios de enero de 1999), las secciones de tecnología de todos los periódicos
estaban llenas de reportajes aduladores sobre el lanzamiento por parte de Apple del iMac en varios colores nuevos, como arándano y mandarina.

Apple siempre ha insistido en tener el monopolio de su hardware, salvo durante un breve periodo a mediados de los noventa, cuando permitieron que los fabricantes de clones compitieran con ella, antes de acabar con su negocio. El hardware de Macintosh, en consecuencia, era caro.

No lo
abrías ni enredabas en él porque hacerlo anulaba la garantía. De hecho, el primer Mac estaba específicamente diseñado para resultar difícil de abrir: necesitabas un juego de herramientas exóticas, que podías comprar mediante pequeños anuncios que empezaron a aparecer en las páginas finales de las revistas unos pocos meses después de que saliera al mercado el Mac. Estos anuncios siempre tenían un cierto aire sórdido, como si anunciaran ganzúas en la contraportada de sensacionalistas revistas de detectives."


Microsoft no entró en esa dinámica y empezó a vender un OS que casi corría hasta en una tostadora; los fabricantes de Hardware se subieron rápidamente a un tren que les proporcionaba un gran mercado potencial y les aislaba de los problemas resultantes del Hardware propietario.

Microsoft se constituía como una empresa de Software que funcionaba en cualquier PC compatible, y las especificaciones para ser compatibles estaban al alcance de todo el mundo.

El avance tecnológico que se produjo fue abismal, la competencia abierta produce, a nivel global, un abaratamiento de los costes de producción. Hoy en día creo que nadie ignora que el 98% de los componentes de los ordenadores que tenemos proceden de lugares como China o Taiwan, con un precio de mano de obra mucho más bajo que el europeo.

¿Si no hubiese sido Microsoft habría sido otro?, probablemente sí. Pero en este Universo, en esta dimensión, fue así. En este Universo y en esta Dimensión, se puede desarrollar Software Libre, porque tenemos Hardware Libre, y eso es en este momento posible, gracias a una empresa de Software llamada Microsoft, que no es la mejor del mundo, ni hace los mejores productos, pero que hace tiempo tuvo la idea, y la consiguió, de que todo el mundo pudiera acceder a un Hardware, porque sus OS, funcionan casi hasta en una tostadora.



Pura Hanna. Pura Poesía

Decía Kafka que un libro no valía la pena si no removía algo dentro de tí, si no cambiaba aunque fuera un poquito tu interior. Eso pasa con algunas canciones que escuchas, y que no puedes evitar escuchar de nuevo, para desgustar, paladear lo que te está contando. Esta es una de esas canciones, y me gustaría compartirla con vosotros.




jueves, 29 de noviembre de 2007

El precio de la Gasolina.

Me contó mi abuelo que una vez frente a un escaparate de un zapatería en Barcelona en los años 40 exclamo "¿Que barbaridad?, a ese precio, ¿Quién se va a comprar esos zapatos?". Los zapatos costaban 30 pesetas.

Sin duda hoy exclamaría lo mismo si viera lo que cuesta la gasolina, un robo. Las continuas variaciones de precios nos dan sorpresas todos los días, y no entiendo como una variación de 1,34 céntimos de euro produce hasta 6 euros de diferencia al llenar el deposito, las matemáticas no me llegan a eso.

Pero bueno, hoy vengo a enseñaros algo, se puede saber en donde está más barato el combustible que usas simplemente consultando la página del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, os recomiendo, si buscáis desde Canarias, dejar seleccionada la opción de toda la provincia, si no, es un poco coñazo.

El enlace:
  1. Información sobre los precios de los carburantes en las estaciones de servicio.

Los hombres de Harrelson en Tenerife.

Esto del Invierno es una putada, a las ocho y media de la tarde ya es noche cerrada, y además desde hace un rato.

Cómo siempre a esta hora bajo a dejar a mi hijo en casa de su madre, es el sino de los separados, desarrollar un complejo yo-yo acompañados de sus hijos. Desciendo por la Bajada de la Cuesta Piedra, zona muy conocida en Tenerife por su cigarritos de la risa entre otras cosas, al final de la calle, que más bien es una rampa de salto de esquí, tipo las que nos hacen sufrir todos los años el día de Año Nuevo, la calle pasa de dos direcciones a sólo subida.

Como iba contando desciendo por la calle por lo que me veo obligado a girar a la derecha en un ángulo de 90º, para volver a girar a la izquierda en otro ángulo de 90º en menos de 10 metros.



No veo un carajo por el edificio de la izquierda y sin terminar de girar me encuentro con un coche parado, “me cago en diez, casi me lo como". Seguro que hay algún capullo en el próximo cruce que no se atreve a salir.

La cola se mueve lentamente y empiezo a ver conos en el suelo y dos, no, tres furgones de la Policía Nacional, van parando a los coches y poniéndolos a la derecha, tú si, tú no, tu quizás. A mi me enfocan a la cara con la linterna, ven a mi mujer, mi hijo de 8 años y mi hija de 4 meses y deciden que no soy peligroso.

Yo como un novelero que soy, no se si estoy en Los Ángeles o en el Bronx, y me empiezo a fijar en un montón de policías con escopetas de cartuchos, pendientes de cualquier movimiento extraño, todos muy tensos, mirando a los pobres chicos que han parado. Creo que uno de ellos se meó por las patas para abajo.

Los hombres de Harrelson están actuando, miro al tejado a ver si esta T.J. pero no lo veo, en la acera de la izquierda con el cañon de la escopeta casi rozando la puerta de mi coche hay un agente que me mira raro y le digo a mi hijo:

- "¿Has visto que escopeta más chula?"

- "¿Para qué es?" - pregunta mi hijo.

- "Para defenderse de la gente mala". Le respondo con una sonrisa, que no puedo reprimir al pensar en el que se ha meado en los pantalones.

Me sorprende tanto la situación que me dan ganas de bajarme del coche y sacarme una foto con todos ellos, pero me lo pienso mejor no vaya a ser que confundan mi actitud con una agresión, y el de la escopeta, que ya me tiene entre ceja y ceja, me haga pupita.

Al final llego a la conclusión de que se había escapado “El Vaquilla” y estaba escondido en Vitabana Y yo sin saberlo.

¿Realmente hemos llegado en nuestras islas al extremo de que un control policial hay que realizarlo con las escopetas cargadas y en mano?,¿ o es que simplemente se sigue el “Manual de controles para Dummies”?. Prefiero pensar que es lo segundo.


martes, 27 de noviembre de 2007

Microsoft Expression Design. Primer contacto.

Desde hace mucho tiempo vengo utilizando las herramientas de Macromedia, ahora Adobe, para realizar páginas WEB, y soy un poco reacio a meterme en nuevas cosas. Pruebo aquí y allá, pero mas que nada para saber como va el mercado.


Con la aparición de Silverlight y WPF me he tomado en serio investigar estas tecnologías y mi primer acercamiento ha sido con el Microsoft Expression Studio y en particular con el Expression Design.

Según arranco el programa me encuentro con una sosa pantalla negra que no me dice nada, no encuentro casi ninguna de las herramientas a las que estoy acostumbrado, creo un nuevo proyecto y empiezo a probar.



Pongo un cuadrado y empiezo a jugar con la opciones, selecciono trazados y empiezo a jugar, de entrada mi rectángulo queda con una apariencia bastante curiosas, si no molona.


Me sorprende que al seleccionar un color de la paleta para el trazado, automáticamente veo en el espacio de dibujo como cambia mi rectángulo al color sobre el que estoy, sin seleccionar, sin pinchar, simplemente al pasar por encima del color. Me va gustando.



Me pongo a jugar con polígonos, y me sale un triángulo, ¡uff! que cagada, empiezo a ver las opciones de propiedades del objeto y jugando jugando, consigo una estrella con las puntas reviradas, ¡ooohhhh!, me gusta más.



Selecciono texto y voy cambiando la tipografía, mientras voy pinchando en el combobox de fuentes, voy viendo automáticamente como cambia el texto en el espacio de trabajo. Selecciono una tipografía, y pruebo a ponerle un trazado, para darle un filito a la letra, cojo el que tenía seleccionado anteriormente, el de la estrella y se me disparata el programa. ¿Qué esto?.

Pues a mi me gusta como queda. Quiero girarlo y busco la opción por los menús, pincho encima del texto y no sólo me salen un cuadro de control para dimensionar la imagen, sino que si me pongo en una esquina, LO PUEDO GIRAR.


De momento mi primer contacto me ha dejado buen sabor de boca, ya iré contando lo que voy descubriendo.

P.D.: No busquéis un control para el tamaño de letra, simplemente redimensiona el cuadro de control al tamaño que te interese.